“…la alegría es solo Brasilera…” y al séptimo día Dios descanso!!!!. Y así fue, entre todo lo que Dios creo, tuvo tiempo de poner sobre la tierra la alegría Brasilera, y no hay forma de que esa premisa no se cumpla, sol, playa, calor, cerveza, pescado rico, un combo infalible que le gana a cualquier adversidad.

Llegó octubre, y en el año es una linda fecha para hacer un corte, descansar una semana, hacer un poco la plancha, para que no se haga tan larga y tediosa la espera para las vacaciones fuertes. 

Para una semana no hace falta irse muy lejos, y Brasil siempre esta a la vuelta de la esquina. Pasada obligada por Santiago de Chile, resolvimos un viaje de 10 días, haciendo Búzios, Barra de Tijuca y un día en Santiago de Chile para unas compras. 

Búzios y alrededores

El viaje comenzó en auto saliendo desde Bariloche rumbo a Puerto Montt en Chile, noche, y temprano vuelo a Santiago, ahí una pequeña escala y luego vuelo a Rio de Janeiro… un poco largo todo, pero valió la pena ya que el vuelo nos resulto mas barato que haciendo la movida desde Bs. As., y siendo que somos 3, y los 3 pagamos pasaje por igual, cuanto mas se ahorre mejor.

Transfer Rio a Búzios: Para ir a Búzios es obligado pasar por Rio, y de ahí tiene dos opciones para llegar, una es el bus público y la otra es en transporte privado. Hago una aclaración en esta parte para que no anden con vueltas a la hora de definir. El transporte público tiene un costo ínfimo comparado con el transporte privado, pero tiene su contra, por un lado el transporte público le va a indicar un horario de salida que no se respeta en ninguno de los casos y generalmente se demora mas de lo esperado (hasta 4 hs.) a causa de que se espera hasta el último vuelo para arrancar. Por otro lado es el tiempo que se pierde una vez arrancado el viaje Rio-Búzios, donde el transporte no solo hace 3 paradas técnicas de 30′ a 45′ para que el conductor se refresque y haga un poco de “huevo”, sino que se pierde tiempo en cada parada donde los pasajeros deban bajar como destino. Lo que tiene a su favor es el precio, que si se lo analiza del otro lado, yo prefiero ganar en tiempo y gastar un poco mas en un transporte privado que lo va a dejar en menos de la mitad de tiempo en la puerta de su posada u hotel y le va a subir y bajar las maletas sin nada a cambio. Dicho esto usted es libre de elegir la opción que mejor le cuadre. De más esta decir que se puede alquilar un coche en cualquier rentadora y hacer la experiencia de manejar en las rutas Brasileras, algo extremo para este tramo ya que hay muy poca señalización, y sumado a eso se atraviesa una de las favelas mas peligrosas de Brasil, Niteroi.

Alojamiento

Búzios se caracteriza como otras zonas de Brasil por sus “pousadas” o posadas para nosotros, complejos con habitaciones, pileta, bar/restaurante, sala de descanso y otros servicios. Nosotros nos alojamos en La Chimere, una posada ubicada a una cuadra de Playa dos Ossos, una de las playas céntricas de la ciudad. Contratamos habitación doble con cama extra grande, y una cama adicional para el pequeño, cosa que no hizo falta ya que cuando es extra grande, es EXTRA GRANDE. Contaba con un baño grande y bien equipado. Todos sus ambientes limpios e impecables. El trato de su personal muy agradable y en su mayoría manejaban el español muy bien, un plus a la hora de pedir información y consejos útiles. El desayuno bien completo, la única critica que se le puede hacer es en los huevos revueltos, que todas las veces los sirvieron pasados, y para resaltar la mouse de maracuya exquisita. Lo que menos nos gusto del lugar fue la pileta, que no la usamos porque resultaba de aspecto sucia y siempre con hojas y algún que otro bicho flotando. Todos los días, por la tarde, en su sala de estar, se sirve una especie de merienda, con café, galletas varias y torta, ideal para la vuelta de la playa hambriento y con ganas de descansar un poco.

Gastronomía

Llegamos a Búzios por la noche (hambrientos), lo cual nos obligo a salir en busca de algo para comer, y esta ciudad tiene una oferta gastronómica amplia y variada. Toda la zona costanera (Orla Bardot) se encuentra poblada de restaurantes y bares de playa, y su downtown (Rua das Pedras principalmente y calles aledañas) esta cubierto de punta a punta de lugares para comer.

En el hotel nos recomendaron tibiamente de ir a un lugar a pocas cuadras que se llama Mata Hari, y allí fuimos. La comida primero entra por los ojos, y a falta de fotos en la carta, la moza (argentina por cierto y muy buena vendedora) nos ofreció un plato que según ella era el mejor de la casa, y si que no se equivoco, un mix de mariscos a la plancha con verduras grilladas, y dos file de dorado, acompañado con arroz. Hacía mucho que no comíamos pescado tan fresco y rico, y hasta Lorenzo (nuestro hijo de 2 años y 4 meses) comió con gusto y placer. Ese plato hizo que nos enamoráramos del lugar, y así fue que repetimos en varias oportunidades para ir a comer. El lenguado para dos personas acompañado de arroz y papas o ensalada es una bomba, por el precio y por lo rico. El lugar en lineas generales es de precio moderado y accesible.

Ahí mismo su encargado nos recomendó que también fuéramos a comer a O Barco, ubicado sobre la misma calle de Mata Hari, de aspecto vulgar, no les voy a mentir (Ale las veces que le insistí en ir sin antes recibir la recomendación siempre respondió con una negativa rotunda), esconde una atención y una calidad en sus productos casi inigualable. Y el precio accesible.

Cuando hablamos de precios en Búzios, y cuando digo accesibles, no estamos hablando de precios bajos, pero tampoco de exageraciones, en un promedio comimos los 3 por 100 a 150 RS (reales).

Podría decirles también que no se gasten en comer pizza en esta región, ya que no se compara en lo mas mínimo a lo que estamos acostumbrados comer en Argentina. Le van a decir que es muy rica, a la piedra y finita, y ahí radica el problema, lo finita. Roza casi lo chistoso, del espesor de una masa de tarta, cubierta con sus ingredientes, y a precios elevados, donde una pizza entera alcanza para una sola persona (y me quedo corto).

Para los amantes de la cerveza artesanal (como yo), en la principal se encuentra un restaurante que produce cerveza casera y en muchas variedades, premiada en Sudamérica, y que se llama Noi Bar y Restaurante. La cerveza resulto muy rica, no es tirada sino que la sirven en un envase de 600cc muy lindo. Nos decepciono el servicio, nos trajeron en primer lugar la comida para nosotros y un rato mas tarde la comida de Lorenzo.

El resto de la gastronomía es similar, comida de mar, pescado, marisco y mucha cerveza a toda hora.

Las Playas

Búzios tiene como particularidad que posee una gran variedad de playas, para todos los gustos. Desde playas movidas, con olas ideales para surfers, hasta playas calmas para los mas pequeños y tranquilos. Generalmente son playas pequeñas, al mejor estilo “cala”. Voy a nombrara aquellas que hayamos visitado y destacar sus pros y contras.

Praia Joao Fernandez

joaofernandes1joaofernandes2Esta playa esta ubicada en la zona céntrica de Búzios, se llega a pie atravesando uno de los morros. Dentro de la pequeñez de sus playas, esta es una de las mas grandes. Dependiendo de donde sople el viento tendrán un día calmo de olas, o movido. Posiblemente en esta playa se encuentren con gran cantidad de gente, poco espacio para encontrar un espacio para tirar su manta, o simplemente alquilar sombrilla y reposera. Nosotros nos ubicamos en el sector norte de la playa, el cual no cuenta con variedad de servicios. El agua por la época resulto algo fría.

Praia da Ferradura

ferradura1ferradura2A esta playa se llega en bus desde el centro de Armação dos Búzios, y se encuentra apenas a unos 15′. Si le indican al chofer a que playa van, les va a parar sobre la ruta, justo en la entrada a la playa, de ahí solo se camina unas cuadras a través de un morro hasta llegar a la playa. Amplia, y en forma de “herradura” como lo dice su nombre. Ideal para pasar un día tranquilo, y si es día de semana mejor ya que la cantidad de gente disminuye considerablemente. Su arena es mas fina, y no está tan poblada, de playa ancha, ideal para que los niños corran sin problema.

Praia Azeda y Praia da Azedinha

azeda1azeda2Estas son dos playas que se encuentran en el circuito céntrico, a las que repetimos ir por lo bellas y agrestes, teniendo en cuenta la cercanía con la ciudad. Muy muy pequeñas, ideal para ir temprano por la mañana y poder aprovechar, ya entrado el día se llena de gente y es difícil encontrar espacio. Azeda es la parte mas grande, y Azedinha esta pegada y de un tamaño mucho menor. Si van con niños mi recomendación es que lleven lo justo y necesario, ya que hay que bajar una escalinata larga, y tanto la llegada como la partida, si van cargados, se vuelve pesada.

Praia do Forno – Arraial do Cabo

arraial2arraial1Uno de los días lo teníamos destinados para visitar Arraial y alguna de sus playas. Arraial do Cabo se encuentra a unos kilómetros de Búzios, cerca de Cabo Frío, y se llega en bus sin problema. Acá tienen dos opciones, tomar el directo Búzios – Arraial, con pocas paradas, rápido, a un precio moderado, pero que solo sale a las 7am o a las 11am. Para los que no se despiertan tan temprano o no quieren arrancar tan tarde, tienen la opción de tomar dos buses, uno a Cabo Frío que sale con frecuencia desde el mismo lugar y luego otro desde Cabo Frío a Arraial. El tiempo de viaje es mas o menos lo mismo entre ambas opciones, eso sí, tener en cuenta de tomar el bus semirápido de Búzios a Cabo Frío. La vuelta es similar. Una vez arribados a Arraial do Cabo la playa que teníamos como referencia era Praia do Forno, la cual se llega de dos formas, caminando por un sendero cuesta arriba atravesando un morro, o por barco. Como Lorenzo se descompone en todo tipo de embarcación lo hicimos caminando. Un sendero muy lindo, con grandes vistas ideales para tomar buenas fotos del puerto, pueblo y playa. La playa es muy linda, en forma de bahía, amplia, y con arena mas clara y agua mas cálida. Tuvimos la mala suerte que ese día soplaba un viento huracanado, no la pasamos mal, pero imagino que en un día de calor y sol pleno la playa explota de linda. La oferta gastronómica en la playa es escueta y lo poco que hay es muy cara, por lo tanto recomiendo que se lleven algo para prepararse en la playa con sus propias bebidas.

Orla Bardot

Es el nombre que lleva su costanera, y que va de una punta de la ciudad a la otra. Un recorrido que sale desde Praia dos Ossos y culmina en el comienzo de Rua das Pedras. Este recorrido es indispensable hacerlo a toda hora, y especialmente en el atardecer, para poder sacar unas buenas fotos de su paisaje. La postal con botes pesqueros de fondo, la escultura de “Los tres pescadores”, la estatua de “Brigitte Bardot”, sus morros, sus restaurantes, todo es digno de tiempo.

Luego de 6 días completos en Búzios nos dirigimos a Rio de Janeiro, para terminar nuestra estadía con dos noches en Barra de Tijuca.

Barra de Tijuca

barraEl año anterior habíamos estado en la zona de Copacabana, el clásico de Rio de Janeiro. Esta vez decidimos parar en una zona mas chic y tranquila, por eso elegimos Barra de Tijuca, sede de la villa olímpica Rio 2016. La principal diferencia es la tranquilidad en las calles, en las playas, el ritmo de su costanera. Y para ir con un niño de 2 años y medio es fundamental este plan. Playas poco pobladas y amplias, poco movimiento y tranquilidad absoluta.

Una de sus contras quizás fue la poca oferta gastronómica accesible a píe que por la ubicación en la que estábamos había. Ubicados en el puesto 7 hay poco, y si se quiere tener variedad para almorzar o cenar siempre y cuando no sea un puesto de playa, se debe ir en bus hasta el puesto 2 a uno 15′ de recorrido.

Alojamiento

Nos alojamos en el Brisa Barra Hotel, sobre la costanera, e metros del puesto 7. La habitación daba al mar, lo que hizo una estadía bastante peculiar. Por la noche y por la mañana observar el amanecer y el anochecer no tiene precio. Por la mañana el desayuno se servia de 6 a 10, bastante temprano para lo que estamos acostumbrados, pero no quedaba otra que hacer el esfuerzo de despertar temprano, y valía la pena, completo, al mejor estilo brasilero, con todo lo que uno desea en el desayuno. El hotel cuenta con dos piletas al aire libre, una grande, para los adultos o niños que sepan nadar, y la otra pequeña para los mas chiquitos. Destaco la atención de su personal, desde recepcionistas hasta botones y cafetería, siempre amables y predispuestos.

Luego de dos días, emprendimos nuestro regreso a Argentina, para volver por Chile, hicimos una parada de una noche en Santiago de Chile (nos alcanzo para hacer unas cuantas compras para Lorenzo en el Costanera Shopping Mall), vuelo directo a Puerto Montt, recogimos nuestro vehículo, y tomamos la ruta para Bariloche.

En otro post voy a detenerme en contarles todo lo necesario para hacer viajes al exterior pasando por Chile, que tramites y condiciones se deben tener en cuenta para que todo salga como lo planeado.